Cuando aún escuchando las palabras más sabias, ese sentimiento aprisionado en nuestra alma sigue latente, hablamos de un Amor Tonto.
Porque sabemos que no nos hace bien, porque sabemos que no es correspondido, porque vivimos infelices, alimentándonos a cuenta gotas de ese falso amor que nos arroja de vez en cuando. Y justificamos su falta de atención y de ternura. Y esperamos que la redención llegue un día de estos, y la triste espera sea un vago recuerdo, de una vida todavía incompleta.
Porque nos jactamos de racionales y pensantes, pero ante su presencia somos víctimas de sus caprichos y arranques. Porque pagamos unas horas de felicidad con semanas de amargura, jurando que no cederemos más ante su mirada vivaz, ante su roce de fuego.
Vivir esto mucho tiempo opaca el alma. El amor está en todas partes, pero es inútil si no queremos abrir los ojos.
Fotolog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario